Con pocos pero doctos libros juntos
FRANCISCO DE QUEVEDO
De qué sirve la sed saciada,
el viento domado, la noche sin escarpias,
el corazón con doble forro de polietileno,
arrasadas de silencio las habitaciones,
con muchos pero necios libros juntos,
si sigues añorando
el colmillo,
la víscera
y la fiebre de las víboras.